Leyendo una entrada en el blog de mi amigo Manu Partida he decidido escribir esta para dar mi opinión, porque la podría haber puesto como comentario en su blog, pero ya que tengo este…
La gente que me conoce ya sabe que NUNCA discuto de fútbol. Casi siempre huyo de las peleas si me parecen intrascendentes, y una por el fútbol es de las que aparece en mi lista de intrascendencias en los primeros puestos.
La entrada de Manu trata sobre la gente con blogs y las relaciones de adhesión o rechazo que provocan las opiniones vertidas en ellos.
Es cierto que en la blogosfera sevillista hay, como en la sociedad, de todo: gente a favor, gente en contra, gente que no se sabe si está a favor o en contra, pero como dice Manu, en esto de las opiniones, igual que los culos, todos tenemos la nuestra.
Es verdad que hay algunos blogs con más peso que otros, como el caso del blog de Jesús Alvarado por ejemplo, simplemente por popularidad, o también por antigüedad. Está claro que los blogs que llevan más tiempo abiertos tendrán más seguidores que los nuevos.
Yo, lo reconozco, soy seguidor de Jesús, de su blog, y la mayoría de las veces estoy de acuerdo con lo que escribe. ¿Cuándo no estoy de acuerdo? Cuando opino que exagera, que busca demasiada punta a algunas cosas y, sobre todo, cuando pone adjetivos calificativos a algunas personas. Jesús Alvarado tiene mucho de José María García en su estilo; eso de clasificar a la gente, ponerle apelativos, etc. Y, por supuesto, en su afán de tratar de buscar la verdadera noticia, no la tergivesación o el sesgo. Me parece que tiene mucho mérito cuando Jesús dice en su blog que cierta noticia está manipulada o es falsa y pone las capturas que lo corroboran. ¿Hay algún periodista deportivo que haga eso hoy en día? Es más, ¿hay algún periodista que lo haga, en general?
Me molesta muchísimo cuando se habla de “sevillistas de primera, segunda o tercera categoría”, pero también tenemos que reconocer todos que los socios del Sevilla subieron como la espuma después de nuestros dos gloriosos años triunfando por Europa; y reconozcamos también que algunos de estos nuevos socios pensaron que el Sevilla iba a ganar algo TODOS LOS AÑOS. ¿Que su opinión es tan respetable como la de los socios más antiguos? Por supuesto, pero que una opinión sea respetable no quiere decir que sea acertada. El Sevilla es lo que es; no se ha convertido, de repente, por haber tenido un golpe de suerte durante dos años (entiéndase lo de “golpe de suerte” como algo que lleva detrás mucho trabajo bien hecho, un grupo enorme de personas dejándose la vida y, a veces, su dinero por el club…), no se ha convertido, decía, en una potencia europea.

Por mi parte, ya lo he dicho en mi primera entrada, no soy socio del Sevilla , nunca lo he sido y creo que nunca lo seré (sí, soy taxativo y claro), pero casi siempre estoy más de acuerdo con las opiniones que dan los sevillistas que son tildados como “oficialistas” que con las contrarias, aunque es cierto que desde esa parte, a veces, sí que se deja entrever una cierta sensación de “si no piensas esto no eres sevillista”; que, por cierto, también se ve en la otra parte de igual manera.
El problema de todo esto, tal y como yo lo veo, es que hay mucha gente que, por lo que sea, está contra José María del Nido, y usa al Sevilla para esas rencillas personales…, y dentro del sevillismo también los hay. Como el presidente se sabe defender muy bien y es casi inexpugnable, pues es más fácil tratar de poner piedras en el proyecto que él lidera, por si se hunde el proyecto y con él su capitán.
Por supuesto, también hay gente que cree que las cosas se pueden hacer de forma distinta a como se hacen, que se han cometido errores, que se equivocan en decir tal o cual cosa… No todos tenemos que opinar igual y, por suerte o por desgracia, internet es el medio más anárquico del mundo en este sentido. Todos podemos decir lo que pensamos de lo que sea y sabemos que, tarde o temprano, alguien, en cualquier lugar, puede leernos. Da igual si es una declaración de amor, un insulto, una proclama política, una clase magistral de jardinería, una convocatoría para cometer un delito…, da igual. Internet es el vehículo perfecto para todas esas cosas y más.
Ya lo dice Manu en su blog: lo principal es el respeto. Hay una máxima que siempre aplico a mi vida que me la enseñó mi padre, y que creo que si la aplicáramos en todos los aspectos de nuestra vida el mundo sería un lugar mejor: “trata a los demás como tú quieres ser tratado. No hagas con ellos lo que no quieras que hagan contigo”. Es así de simpe y así, a veces, de complicado.
Tan sencillo como lo que dice Manu: ¿No te gusta lo que escribo? No me leas, o dímelo, pero con razones fundadas y respeto; pero no me insultes ni me etiquetes. Cada uno somos hijos de nuestro padre y nuestra madre, y la gente que nos lee no tiene porqué conocernos, así que hay que tratar de ser lo más educados posible. Con eso todo sería mucho más tranquilo.
Si no te gusta lo que dice Alvarado en su blog, no lo leas. Él lo deja muy claro: “Este sitio web es un weblog y, como tal, es un lugar subjetivo, total y maravillosamente parcial. Su autor es sevillista , habla desde su sevillismo (…)”. Yo he dejado de seguir a gente en Twitter, por ejemplo, porque me parecían insultantes para mi forma de ser y pensar la mayoría de los tweets que escribía. No me he dedicado a responder insultándole. Es lo maravilloso de la red: tú eliges lo que quieres o no quieres ver.
Para terminar, una pena la eliminación del jueves. Pero no se acaba el mundo. Este fin de semana toca el Málaga y hay que empezar con buen pie. Es cierto que creo que al Sevilla le hacen falta un par de incorporaciones más, que muchas veces se ve a los jugadores como con falta de compenetración entre ellos, pero también es verdad que el equipo, con Marcelino, se ve más aguerrido, más luchador, con las líneas más ordenadas y juntas, funcionando con un sólo cerebro. Estoy seguro de que este año, este equipo, nos va a dar muchas alegrías. ¿Hemos empezado con un traspiés? Sí, pero todos los corredores han trastabillado alguna vez al empezar una carrera, y eso no quiere decir que no puedan acabarla muy arriba.
A ver si conseguimos que la visita a Málaga sea tranquila y que los indeseables cobardes que se escudan en el fútbol para sacar afuera sus instintos animales sean cada vez menos hasta que deje de hablarse de ellos, al menos en nuestra Andalucía. Algún día hablaré de los aficionados, los Biris y otras cosillas que tengo en la cabeza. Como digo siempre: sed felices.