No sé de fútbol

3 – 0 contra el Getafe. Por fin se rompe la racha, pero después de leer todos los comentarios, resúmenes, crónicas, etc. que he ido encontrando en internet, he llegado a la conclusión de que, o yo no entiendo nada de fútbol (que es lo más probable, lo digo desde ya)  o se ha impuesto también lo “políticamente correcto” en esto del balompié.

Leo que el Sevilla juega muy mal la primera parte y en la segunda comienza a desplegar un juego intenso, aguerrido, más cerca del “gran Sevilla” de hace algunos años.

¿Qué he visto yo? Un buen comienzo del partido, con quince primeros minutos bastante buenos del equipo, bien colocado, con presión y recuperaciones rápidas del balón. Eso sí, poca efectividad y una grandísima mano que nos ha echado el árbitro en el minuto 6 porque ha dejado sin pitar no uno, sino dos penaltis en el área del Sevilla. Pero después del primer cuarto de hora empezamos a jugar como si el partido no fuera con nosotros. Imperfecciones en los pases, pérdidas tontas del balón, desconcentración, jugadores descolocados… Sigo pensando que ahora mismo, en el equipo, el único que tiene claro a qué y cómo se juega es Álvaro Negredo…, y por suerte Rakitic también empieza a verlo claro.

¿Y la segunda parte? Más de lo mismo. Un Sevilla perdido, como si el partido no fuese con él, y, por supuesto, replegado atrás a la espera de un carrerón de Navas o Perotti por las bandas que, además, siempre acaban igual: o en córner, o en falta, o en pérdidas de balón. ¿Alguien me puede decir cuántas veces se ha ido Navas de su marca esta noche? Me refiero a irse y dar un buen centro. Porque yo sólo oigo hablar maravillas de los centros y las galopadas de Navas, pero sólo veo el mismo regate hacia la línea de fondo siempre, o el sacar un golpeo del balón que hace que rebote en un rival, o el retrasar la pelota, aunque la hayas cogido en el córner, hasta casi tu propia portería…

Eso sí, hay que reconocer que los últimos diez minutos del partido, al menos, los jugadores han conseguido creerse que eran mejores que el Getafe. Hemos visto un juego eléctrico, de pases cortos, rápido, incisivo, con varias ocasiones para que el marcador hubiese sido más abultado.

Lo que me pregunto es: ¿cuándo se creerán de verdad los jugadores que pueden, y están capacitados, para hacer eso mismo durante la mayor parte del partido?

Pero bueno, ya lo he dicho al principio: no sé de fútbol.


Empate

Un empate en el campo de Barcelona no está nada mal, sobre todo si los de Guardiola han tenido muchas oportunidades para salir vencedores del partido.

Como bien ha dicho el entrenador culé “los porteros también juegan”, y si Víctor Valdés ha batido hoy su propio récord de imbatibilidad, Javi Varas ha debido batir el de más paradas hechas en un partido frente al Fútbol Club Barcelona sin que te marque.

Personalmente me parece claro que Marcelino está haciendo mucho énfasis durante este primer tramo de la liga en el trabajo defensivo del equipo. Las dos claras líneas de cuatro que hoy ha puesto sobre el terreno de juego han sido las causantes de que el equipo catalán no haya sido capaz de marcar un gol, aparte de la grandísima noche de don Javier Varas bajo nuestros palos.

Sin embargo sigo viendo al equipo lento a veces, sin saber jugar en los espacios. No hay desmarques claros salvo en jugadas puntuales.

Hoy todo el mundo habla de Javi Varas, merecidamente, pero a mí me gustaría destacar a otro jugador que esta noche me ha parecido estar inmenso en su faceta: Federico Fazio. Si en lo anteriores partidos que había jugado con el Sevilla sus errores puntuales habían costado algún que otro punto, esta noche ha salvado los muebles más de una vez. Ha estado serio, concentrado, rápido, bien colocado… Si consiguiera mantener el mismo nivel de concentración de esta noche en todos los partidos, estoy seguro de que tendríamos defensa central para muchos años. Un defensa central con buen manejo de balón y con proyección.

También habría que destacar a Medel, siempre preciso en las coberturas, siempre cubriendo huecos, siempre atento al juego. Es el único jugador del Sevilla, además, que suelta el balón rápido y con criterio cuando lo tiene en sus botas.

En cuanto a los tristes sucesos del final del partido, ¿qué queréis que os diga? Pienso como la mayoría de la gente: para que Kanuté reaccione como ha reaccionado, algo grave le han tenido que decir. Eso no quita para que se haya equivocado.

Eso sí, el penalti no existe (bajo mi punto de vista), porque Iniesta se cae (o se tira) por impotencia. Es cierto que viene trastabillado de una falta anterior, pero Fazio no lo toca cuando se tira a ras del suelo junto a él. Es más, en alguna toma de la tele podemos ver que Fazio está retirando los pies antes de que Iniesta empiece a caer…

En cuanto a la tangana, poco que decir. Una vez más se demuestra lo que vengo diciendo desde hace algunos años: los jugadores son unos macarras, unos niños ricos sin educación que, a las primeras de cambio se portan como unos vulgares canis barriobajeros. He visto las imágenes que dan (las que quieren dar) y no entiendo quién dice que es Kanuté el que agrede a Cesc. Está claro que lo agarra del cuello (más bien por la nuca) y forcejea un poco con él, pero cuando el de Mali se retira de Fabregas, este aún está de pie. Podéis verlo en la imagen de los vídeos. Luego cae merced a los empujones y la acumulación de jugadores que se produce, aparte de alguna que otra mano que se puede ver dirigida a la cara del catalán. Pero no es Kanuté quien le tira al suelo.

Algunos defienden que Cesc lo que hace es recriminarle al sevillista el que desplazara el balón del punto de penalti, pero ¿alguien cree que por una simple ricriminación iba Kanuté a montar en cólera como lo ha hecho?

Me resulta muy curioso el que haya, al menos, dos tomas para el penalti a Iniesta (una frontal y otra trasera), pero sólo una (y muy mala) del lío de después. Digo que me resulta, cuanto menos, curioso. Pero ya es de traca lo que dicen algunos: que Kanuté monta el numerito (recordemos que le cuesta la roja directa) para distraer a Mesi. El colmo del papanatismo y la desfachatez. O sea, con la tangana, Mesi se desconcentra, sin embargo Javi Varas es capaz de abstraerse. Me niego a pensar que el mejor jugador del mundo pierda la concentración por algo que se da en casi todos los partidos… Simplemente no ha tenido hoy su día y sí era el de Javi Varas, que, por cierto, ya era un grandísimo portero antes del partido contra el Barça.

Para acabar, sigo pensando que Navas no está bien. Que juegue por decreto va en detrimento suyo y, sobre todo, del Sevilla. No se va de los defensas, no es capaz de desmarcarse correctamente cuando el lateral le dobla, a menudo termina retrasando el balón casi hasta la defensa… Me pregunto porqué esa obsesión en jugar tan encima de la línea. Es casi imposible regatear ahí colocado: el defensa sabe por dónde le vas a pasar, porque por el otro lado, estás tan encima de la cal, que es imposible hacer un regate sin que el balón se vaya fuera.

A ver si el Sevilla y Marcelino consiguen asentarse definitivamente en la faceta defensiva y empezamos a ver al Sevilla jugar más al ataque, con más viveza, más hacia arriba. También yo soy un poco “resultadista”: prefiero ganar aunque sea por uno y jugando mal, pero me gusta cuando mi equipo mima al balón, lo trata bien, sabe qué hacer con él, lo mueve de un lado a otro con criterio… Por lo pronto seguimos imbatidos, y eso es una muy buena noticia.  Confiemos en que siga así hasta muy entrada la temporada.


Lo que quitaría del fútbol (I, )

Hace tiempo que venía pensando en una entrada parecida a esta, pero hasta hoy no me ha dado por sentarme a darle forma.

Hay tantas cosas que yo cambiaría que he decidido hacerlo poco a poco. ¿Dónde acabaré, o cuándo? No lo sé, pero algunas ideas, al menos, dejaré por aquí.

Siempre he pensado que el fútbol no es más que el reflejo de la sociedad en la que se desarrolla, con una expresión algo exagerada, pero bastante cercana y fiel.

Esta sociedad que tenemos, individualista y ególatra, tiene su imagen en el fútbol; a fin de cuentas los jugadores no dejan de ser personas normales y corrientes que viven en los mismos sitios (con algo más de lujo) que nosotros mismos. Por eso podríamos aprender la lección a través del mismo balompié. ¿Cuál es el equipo que más pasiones y elogios levanta ahora mismo? No creo que nadie pueda dudar la respuesta: el Fútbol Club Barcelona. ¿El secreto? Todos juegan a lo mismo; funcionan como equipo, como un único cerebro en busca de un mismo objetivo. Y cuando a Messi se le va la cabeza y quiere demostrar por su cuenta lo grandísimo jugador que es, el Barça lo nota.

Por eso el Real Madrid no llega a hacerle sombra al eterno rival; porque sus jugadores juegan para gustarse, para destacar por encima de los demás. Cuando el Madrid triangula lo hace muy bien, pero casi siempre lo individual prima sobre lo colectivo.

Pero no quiero hablar de esto, simplemente usarlo como preámbulo a cuál es mi idea de fondo en todo esto: el fútbol refleja cómo es nuestra sociedad y, por ende, cómo somos cada uno de nosotros. O sea que, según mi punto de vista, al fútbol le falta educación, exactamente lo mismo que nos falta en la sociedad.

Si nos fijamos en nuestro día a día, a menudo estamos enfadados con alguien, le echamos la culpa de nuestros fallos a otro, exigimos para los demás cosas que ni siquiera somos capaces de empezar nosotros mismos… Igual que en el fútbol.

¿Concretamos? ¿Qué es lo primero que yo quitaría en el fútbol? A los tramposos. ¿Y quiénes son los tramposos? Los que pierden tiempo deliberadamente, los que simulan caídas, los que acosan al árbitro, los que piden tarjetas para otros, los que se retuercen en el campo por una zancadilla… Eso deja un número muy reducido de futbolistas… ¡¡en el mundo!! Pues sí, por eso hablaba antes de la educación. Y como con los futbolistas esa parece una asignatura imposible de impartir, pues habría que usar el sistema de “la letra, con sangre entra”.

O sea, jugador que se tira, tarjeta. Jugador que pide tarjeta amarilla para otro, tarjeta. Jugador que se dirige al árbitro para increparle, tarjeta. Jugador que increpa a un futbolista del otro equipo, tarjeta. Jugador que pierde tiempo descaradamente, tarjeta… Y así hasta que aprendan a comportarse civilizadamente.

No es de recibo, esta tarde, en el partido de España contra Escocia, por ejemplo, que David Villa caiga en el área y simule que se lastima una mano revolcándose en el suelo y haciendo que el equipo rival eche la pelota fuera para ser atendido. Por supuesto, inmediatamente después de que el balón cruza la línea delimitadora del campo, David Villa se levanta. ¿Qué significa eso? Que David Villa es un tramposo, igual que el 95% de los jugadores de fútbol.

Por ahora lo dejo aquí. Seguiremos con esta serie, seguro.


Impotencia

Es la sensación que se tiene al fnal de un partido así: impotencia.

Porque el Sevilla ha empezado un partido de forma apabullante, atosigando al rival, robándoles el balón en su propio campo, creando ocasiones de peligro…, porque el otro equipo era el Villarreal, un rival directo…; y resulta que termina el encuentro pidiendo la hora, porque el rival les come el terreno, se hace con el centro del campo, el control del balón y las ocasiones de gol.

Es incomprensible que con uno menos durante ¡¡70 minutos!!, y ganando 1 – 0, el Sevilla se deje remontar. Porque no ha sido mala suerte; ha sido que los jugadores no han querido matar el partido. Han sido los fallos en los pases, esos pases fortísimos de Perotti que acababan en las gradas, esos errores de concentración y de marca a los delanteros rivales… Hay una cosa que me llama poderosísimamente la atención en el Sevilla de hace tres o cuatro años: en los saques de banda, ¿los jugadores saben que tienen que desmarcarse para recibir el balón? No se mueve nadie, y el que saca del lateral tiene que ingeniárselas para que alguno reciba la pelota.

¿Más cosas? Va a parecer que tengo algo en su contra, nada más lejos de la realidad, pero ¿qué le pasa a Navas? No encara ni una vez, no da un pase bueno, casi no desborda si no es en carrera y a veces ni así, está siempre pisando la línea de banda, no se desmarca cuando debe hacerlo, casi nunca acompaña al lateral que sube la banda… ¿Qué le pasa a Navas? ¿Se le ha olvidado jugar al fútbol? Tengo la sensación de que se ha estancado desde hace, como poco, dos años. Él sabe que es insustituíble (algo que tampoco entenderé nunca), así que no se tiene que esforzar por ganarse el puesto. Y llevo diciéndolo mucho tiempo: denle una oportunidad a Tom de Mul. Pero no un sólo partido, varios. Que vuelva a sentirse futbolista, que crea que puede disputarle el puesto a Jesús Navas en igualdad de condiciones… Navas despertará de su letargo futbolístico y el Sevilla habrá ganado otro jugadorazo capaz de (lo sigo diciendo) lanzar faltas, dar ese último pase y, además, ver el fútbol con el balón en los pies.

Lo de Perotti tampoco tiene nombre. ¿Nadie es capaz de decirle a ese chaval que el balón hay que soltarlo antes? ¿Y qué le dan de comer antes de los partidos? ¿Cómo puede dar esos pases tan fortísimos?

¿Y la defensa? Descolocada, los centrales corriendo como pollo sin cabeza, las coberturas hechas mal y tarde… A ver si va a resultar que el problema del Sevilla no son los entrenadores sino los jugadores…

Y no quiero hablar de los árbitros porque parecería poner excusas, pero es que me llama muchísimo la atención los raseros que usan los árbitros con el Sevilla. Casi siempre la primera tarjeta es para sus jugadores. Las faltas contra el Sevilla, cuanto más cerca del área, mejor. Eso sí, al Sevilla se las pitan a favor del medio de campo hacia atrás… Es, cuanto menos, extraño. Y las agresines parecen existir sólo del lado de los blancos, porque a ver si no cómo se le llama al manotazo que recibió Negredo al principio del partido cuando corría hacia el área del Villarreal..

Por suerte aún estamos al principio de la temporada y las cosas todavía tienen arreglo. Marcelino parece, al menos, no usar paños calientes. Nada de excusas: “El Villarreal mereció ganar, no nosotros.” Al menos lo tiene claro. A ver si es capaz de hacerles ver a los futbolistas esa claridad para lo que queda de campeonato.


Blogosfera, Sevilla FC y otras hierbas

Leyendo una entrada en el blog de mi amigo Manu Partida he decidido escribir esta para dar mi opinión, porque la podría haber puesto como comentario en su blog, pero ya que tengo este…

La gente que me conoce ya sabe que NUNCA discuto de fútbol. Casi siempre huyo de las peleas si me parecen intrascendentes, y una por el fútbol es de las que aparece en mi lista de intrascendencias en los primeros puestos.

La entrada de Manu trata sobre la gente con blogs y las relaciones de adhesión o rechazo que provocan las opiniones vertidas en ellos.

Es cierto que en la blogosfera sevillista hay, como en la sociedad, de todo: gente a favor, gente en contra, gente que no se sabe si está a favor o en contra, pero como dice Manu, en esto de las opiniones, igual que los culos, todos tenemos la nuestra.

Es verdad que hay algunos blogs con más peso que otros, como el caso del blog de Jesús Alvarado por ejemplo, simplemente por popularidad, o también por antigüedad. Está claro que los blogs que llevan más tiempo abiertos tendrán más seguidores que los nuevos.

Yo, lo reconozco, soy seguidor de Jesús, de su blog, y la mayoría de las veces estoy de acuerdo con lo que escribe. ¿Cuándo no estoy de acuerdo? Cuando opino que exagera, que busca demasiada punta a algunas cosas y, sobre todo, cuando pone adjetivos calificativos a algunas personas. Jesús Alvarado tiene mucho de José María García en su estilo; eso de clasificar a la gente, ponerle apelativos, etc. Y, por supuesto, en su afán de tratar de buscar la verdadera noticia, no la tergivesación o el sesgo. Me parece que tiene mucho mérito cuando Jesús dice en su blog que cierta noticia está manipulada o es falsa y pone las capturas que lo corroboran. ¿Hay algún periodista deportivo que haga eso hoy en día? Es más, ¿hay algún periodista que lo haga, en general?

Me molesta muchísimo cuando se habla de “sevillistas de primera, segunda o tercera categoría”, pero también tenemos que reconocer todos que los socios del Sevilla subieron como la espuma después de nuestros dos gloriosos años triunfando por Europa; y reconozcamos también que algunos de estos nuevos socios pensaron que el Sevilla iba a ganar algo TODOS LOS AÑOS. ¿Que su opinión es tan respetable como la de los socios más antiguos? Por supuesto, pero que una opinión sea respetable no quiere decir que sea acertada. El Sevilla es lo que es; no se ha convertido, de repente, por haber tenido un golpe de suerte durante dos años (entiéndase lo de “golpe de suerte” como algo que lleva detrás mucho trabajo bien hecho, un grupo enorme de personas dejándose la vida y, a veces, su dinero por el club…), no se ha convertido, decía, en una potencia europea.

Por mi parte, ya lo he dicho en mi primera entrada, no soy socio del Sevilla , nunca lo he sido y creo que nunca lo seré (sí, soy taxativo y claro), pero casi siempre estoy más de acuerdo con las opiniones que dan los sevillistas que son tildados como “oficialistas” que con las contrarias, aunque es cierto que desde esa parte, a veces, sí que se deja entrever una cierta sensación de “si no piensas esto no eres sevillista”; que, por cierto, también se ve en la otra parte de igual manera.

El problema de todo esto, tal y como yo lo veo, es que hay mucha gente que, por lo que sea, está contra José María del Nido, y usa al Sevilla para esas rencillas personales…, y dentro del sevillismo también los hay. Como el presidente se sabe defender muy bien y es casi inexpugnable, pues es más fácil tratar de poner piedras en el proyecto que él lidera, por si se hunde el proyecto y con él su capitán.

Por supuesto, también hay gente que cree que las cosas se pueden hacer de forma distinta a como se hacen, que se han cometido errores, que se equivocan en decir tal o cual cosa… No todos tenemos que opinar igual y, por suerte o por desgracia, internet es el medio más anárquico del mundo en este sentido. Todos podemos decir lo que pensamos de lo que sea y sabemos que, tarde o temprano, alguien, en cualquier lugar, puede leernos. Da igual si es una declaración de amor, un insulto, una proclama política, una clase magistral de jardinería, una convocatoría para cometer un delito…, da igual. Internet es el vehículo perfecto para todas esas cosas y más.

Ya lo dice Manu en su blog: lo principal es el respeto. Hay una máxima que siempre aplico a mi vida que me la enseñó mi padre, y que creo que si la aplicáramos en todos los aspectos de nuestra vida el mundo sería un lugar mejor: “trata a los demás como tú quieres ser tratado. No hagas con ellos lo que no quieras que hagan contigo”. Es así de simpe y así, a veces, de complicado.

Tan sencillo como lo que dice Manu: ¿No te gusta lo que escribo? No me leas, o dímelo, pero con razones fundadas y respeto; pero no me insultes ni me etiquetes. Cada uno somos hijos de nuestro padre y nuestra madre, y la gente que nos lee no tiene porqué conocernos, así que hay que tratar de ser lo más educados posible. Con eso todo sería mucho más tranquilo.

Si no te gusta lo que dice Alvarado en su blog, no lo leas. Él lo deja muy claro: “Este sitio web es un weblog y, como tal, es un lugar subjetivo, total y maravillosamente parcial. Su autor es sevillista , habla desde su sevillismo (…)”. Yo he dejado de seguir a gente en Twitter, por ejemplo, porque me parecían insultantes para mi forma de ser y pensar la mayoría de los tweets que escribía. No me he dedicado a responder insultándole. Es lo maravilloso de la red: tú eliges lo que quieres o no quieres ver.

Para terminar, una pena la eliminación del jueves. Pero no se acaba el mundo. Este fin de semana toca el Málaga y hay que empezar con buen pie. Es cierto que creo que al Sevilla le hacen falta un par de incorporaciones más, que muchas veces se ve a los jugadores como con falta de compenetración entre ellos, pero también es verdad que el equipo, con Marcelino, se ve más aguerrido, más luchador, con las líneas más ordenadas y juntas, funcionando con un sólo cerebro. Estoy seguro de que este año, este equipo, nos va a dar muchas alegrías. ¿Hemos empezado con un traspiés? Sí, pero todos los corredores han trastabillado alguna vez al empezar una carrera, y eso no quiere decir que no puedan acabarla muy arriba.

A ver si conseguimos que la visita a Málaga sea tranquila y que los indeseables cobardes que se escudan en el fútbol para sacar afuera sus instintos animales sean cada vez menos hasta que deje de hablarse de ellos, al menos en nuestra Andalucía. Algún día hablaré de los aficionados, los Biris y otras cosillas que tengo en la cabeza. Como digo siempre: sed felices.


Yo y mis motivos

Bueno, pues creo que ya lo tengo todo preparado. Abro una nueva ventana que no sé si mantendré abierta mucho tiempo, ya veremos. Por ahora ahí está.

¿Sobre qué escribiré aquí? Sobre deporte. ¿Qué deporte? Pues supongo que, sobre todo, fútbol, pero en general de todo el que vea, que tampoco es mucho.

Fundamentalmente quiero dar mi opinión, como dice Carlos Goñi en una de sus canciones, “no sé si buena o mala, pero mía”.

Escribiré mucho, muchísimo, sobre el Sevilla F.C, mi equipo.

Para los curiosos que se acerquen por aquí diré que no soy socio del Sevilla, nunca lo he sido y creo que nunca lo seré, por motivos personales que, lo mismo, algún día publique. Fundamentalmente por dinero, por supuesto. Tal vez, poco a poco, vayáis entendiendo o, al menos, conociendo mis otros motivos. Tampoco soy, por cierto, anti bético. Me molestan sobremanera todos los “anti”.

¿Más datos sobre mí? Me enorgullece contar, y cada vez que puedo lo hago y por eso lo cuento aquí, que mi abuelo sí fue socio del Sevilla. Aún conservo uno de sus carnés. Él, un humilde aunque muy trabajador cartero de la ciudad Hispalense, contribuyó en lo que pudo, con su sueldo, a levantar el estadio Ramón Sánchez Pizjuán.

En estos momentos de mi vida, y los que me conocen lo saben, tampoco practico demasiado deporte (por no decir que ninguno), pero sí jugué mucho al fútbol durante mi juventud (tampoco soy tan mayor, ¿eh?); me apasiona el ciclismo, que también practiqué hace años y al que quiero volver en breve, haciendo muchos, muchísimos kilómetros junto con amigos. Tenis, baloncesto, fútbol americano, béisbol, voleibol (tengo el orgullo de conocer personalmente, desde hace años, al gran Julián García Torres, jugador de la selección española), fútbol sala…; todos, de alguna manera o de otra son deportes que he llegado a practicar, la mayoría, es verdad, de manera anecdótica.

De hecho aún tengo pendiente, y lo escribo aquí para que quede constancia, un partido de tenis con mi amigo Manu Partida (os dejo en su nombre el enlace a uno de sus blogs), en el que, seguramente, me dará una paliza. Pero eso aún está por venir. Cuando ocurra, seguro, lo contaré.

Mientras tanto, en primer lugar, gracias por haber entrado aquí. En segundo lugar, espero que este sea un lugar de encuentros y de intercambio de opiniones; todas serán bienvenidas, siempre con respeto. Por supuesto, me reservaré el derecho de eliminar las que crea ofensivas, maleducadas o fuera de tono… bajo mi punto de vista, claro. Lo mismo puede ser un punto de vista equivocado, pero es el mío y es el que prevalecerá aquí.

En fin, lo dicho: nos leemos cuando queráis.