Si la inspiración viene…

“…que te pille trabajando”. Dicen que lo dijo Picasso y es cierto. Como la inspiración es una dama caprichosa nunca sabes cuándo te va a venir a visitar, así que, como decía el pintor malagueño, mejor estar haciendo cosas mientras que no llega.

¿A qué viene ésto? Bueno, los que me habéis estado aguantando antes del verano sabéis que he estado intentando hacer algo para alargar mi (me da hasta vergüenza llamarlo así) espectáculo de monólogos hasta un tiempo que me permitiese hacer bolos a mí solo; o sea, algo que me permita hacer dos pases que, fundamentalmente, resulten divertidos.

Ahora que se están acabando mis vacaciones, de repente, se me ha ocurrido cómo hacerlo, así que estoy dispuesto a trabajar en ello. Por suerte, y gracias al empeño de Ini, en Sevilla tenemos un Comedy Club donde poder probar los textos, y es lo que quiero hacer.

¿Y qué se me ha ocurrido? Bueno, no quiero revelarlo aún, pero sí que voy a necesitar la ayuda de las dos o tres amigas que puedan leer esto en mi Twitter, o en Facebook o aquí mismo. ¿Y qué necesito de vosotras, ¡oh admiradas, queridas y siempre hermosas musas de todos mis sueños! (con permiso de vuestros correspondientes novios)? Algo sencillo: necesito que, sin tener que pensarlo mucho, me digáis una canción romántica española. La primera que se os venga a la cabeza. Esa que siempre habéis pensado que está escrita para vosotras, esa que siempre estáis tarareando mientras os arregláis, esa que os hace sentir eso que llaman “mariposas en el estómago”… Esa canción.

Si todo sale bien, podréis decir que habéis sido partícipes y parte importante en esto. Si sale mal…, siempre podéis decir que la culpa es mía.