Lo de la IA

No quería escribir nada más sobre la IA porque me parece un tema explotado, pero me ha hecho mucha gracia encontrarme, de repente, en Tuiter (sí, lo seguiré llamando así hasta que me canse) a alguien que le preguntaba a la IA si le saldría rentable arrancar el coche para echarle gasolina si la gasolinera estaba a escasos cien metros de su casa. Por supuesto, la IA le ha respondido que no era rentable porque le costaría más arrancar el coche que ir a la gasolinera andando.

Está claro que era una pregunta con trampa, y absurda. ¿Cómo no vas a arrancar el coche para echarle gasolina? (A menos, claro, que te lleves una bolsa para echarla en ella y luego verterla en el depósito). ¿Y qué veo yo aquí, aparte de la pregunta absurda? Esa extraña manía que tiene la gente de querer demostrar lo inteligente y lo por encima que está de algo, alguien o de todos.

Lo he pensado siempre: si es artificial, no es inteligencia. Entonces, ¿qué pretende demostrar alguien simulando quedar por encima de ella? Es como si discutiéramos con nuestro coche porque suena de una forma y no de otra, o con la cafetera porque mezcla el café y el agua de tal manera y nosotros creemos que debería hacerlo de forma distinta.

Pero no sólo pasa con la IA. Sólo hay que echar un vistazo al tuiter de la RAE para comprobar la cantidad de preguntas que se le formulan a la persona que lleva esas redes sociales intentando hacerle incurrir en algún error. ¿Por qué? ¿Quién gana y quién pierde realmente en estas peleas absurdas?

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