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Hoy diarioapenao0por fin he descubierto, después de cinco días en este maldito crucero por el Atlántico, cuál es el placer que anunciaba el folleto (“Crucero de placer por el Atlántico; viva las vacaciones que siempre soñó…”): después de cinco días sin apenas dormir, sin apenas comer y sin apenas ser persona, me he asomado a la cubierta y, con una puesta de sol inenarrable, acompañado el trasatlántico por una bandada de delfines con sus gráciles y simpáticos saltos,… he vomitado.

Pensé que nunca más volvería a ver el bocata de chorizo que me comí el primer día de crucero, nada más subir al barco; un bocata que el capitán me hizo hacer desaparecer porque el olor que despedía no estaba acorde con la elegancia del crucero y hacía que algunas señoras diesen arcadas… Pensé que no lo volvería a ver…, pero allí quedó, flotando en el océano, los delfines jugueteando alegremente con él, chapoteando entre sus variados colores… ¿¡¡Cómo pueden decir que los delfines son los animales más inteligentes!!?

Si ella estuviera aquí… tendría a alguien que me trajese una manzanilla sin tener que despegarme de esta barandilla. Pero ella no está. Me dejó tres horas antes de empezar las vacaciones…El infierno no son llamas y tormentos eternos: el infierno es un crucero por el Atlántico, sembrando el mar con tu estómago para que los delfines retocen en él mientras emiten esos grititos exasperantes que se te clavan en el cerebro…, y nadie que te traiga una mísera manzanilla o una tónica,… para al menos seguir dando carnaza al estómago y que tenga algo con lo que juguetear ahí dentro…

Todavía resuenan en mi cabeza sus últimas palabras: “y con respecto a ese estúpido viaje, que sepas que…” Lo decía mientras se alejaba rápidamente de mí, así que seguiré sin saber qué tenía que saber con respecto al viaje. Supongo que no quería venir conmigo…; sobre todo porque tiró su pasaje por las diarioapenao1rejas de una alcantarilla y no creo que lo hiciera sólo por despecho…

Pero bueno, los delfines son una buena compañía, sobre todo cuando aprendes a vomitarles unos metros por delante de donde se encuentran…