Mel Ortiz

MEL1

Esta noche Mel ha querido probar su nuevo espectáculo en Garufa, delante de mucha gente. Ha sido un buen espectáculo, como siempre que él está por medio. No es nada extraño en ese sentido. ¿Por qué, entonces, me ha dado por escribir esto? Os lo explico:

El espectáculo de Mel se llama «Comedy is Life & Life is Musiq». Sí, así escrito. ¿Qué quiere decir esto? Pues es muy sencillo: hay stand-up y música.

Como le gusta decir a Tappy: «Mel es un negro en el cuerpo de un tío blanco de barrio», o sea, que es capaz de cantar soul, blues, jazz, rock… como le dé la gana. Los que han ido a verle alguna vez saben de lo que hablo, y si no, podéis entrar en su web (pulsando aquí) para ver ejemplos claros. Y encima es capaz de hacer monólogos con textos frescos, divertidos y muy pensados.

Puedes estar o no de acuerdo con algunas de sus líneas de texto (a mí me pasa, por ejemplo), pero no puedes negar, cuando le ves, que es un gran cómico.

Sé que le estoy dando muchas vueltas al verdadero sentido por el que he escrito esto, pero yo soy así: me cuesta resumir.

Vale, voy al grano: un espectáculo que se llama como se llama, en el que el protagonista, aparte de hacer stand-up, imitaciones, juegos con el público, etc., lleva música, requiere muchas horas de ensayos con la guitarra o el piano, pero además, una buena voz.MEL2

Pues bien, aquí viene el meollo de la cuestión: esta noche Mel ha sido capaz de levantar su espectáculo a pesar de su resfriado y sus problemas de garganta. Los que no le han oído cantar tal vez no se hayan dado cuenta de nada, pero los que sí sabemos del potencial de sus cuerdas vocales, esta noche hemos sufrido con él.  Esta noche Mel ha tenido que dejar de lado sus maravillosos falsetes para cantar de una forma más… digamos terrenal, aunque fantástica, como siempre. Puede ser que yo no sea del todo objetivo en estas apreciaciones, pero es mi opinión, tan válida como cualquier otra. Y reconozco que admiro a Mel.

Hay que tenerle mucho respeto, y amor, a la Comedia para hacer reír a tanta gente estando enfermo; y mucho más para cantar cuando sabes que la voz puede dejarte tirado en cualquier nota. Mel ha salido airoso de todo esto. Es más, ha salido triunfante. Vuelvo a repetirlo: puedo no estar de acuerdo con algunas líneas de sus textos, pero jamás me oiréis decir nada en contra de la profesionalidad, el buen hacer y el trabajo del gran Mel Ortiz.

No deberíais dejar de verlo alguna vez.