Garufa Comedy Station

GCSGalaFinalEl pasado jueves cerramos la primera temporada de Garufa Comedy Station, una ilusión que pusimos a andar allá por octubre de 2013, cada martes, y que hemos terminado por asentar los jueves, casi hasta julio.

Han sido meses de luchar contra el fútbol, las fiestas, los exámenes, los pocos medios, la crisis, algunos animales que trataban de cruzarse en nuestro camino…, pero creo que podemos decir que nos ha quedado algo bastante digno.

No quiero hacer una crónica de lo que pasó el jueves sobre el escenario de Garufa, tan solo volver a repetir, una vez más, que gracias a la Comedia he tenido la suerte de conocer a mucha gente con mucho talento a la que admiro, respeto y quiero por muy distintas formas que sean nuestras formas de pensar. Al fin y al cabo, eso es lo divertido, ¿no?

Hubo gente, mucha gente, en el público. Gente que reía, que interactuaba con nosotros, que proyectaba su buen rollo…  ¡¡Y no sabéis (los cómicos sí que lo saben) lo que llena oír risas provenientes de allí donde los focos no iluminan!!

Pero tendría que hacer aquí, con toda justicia, un panegírico completo sobre Tappy; casi el alma al completo de todo este montaje. TazaComedyStationParece mentira que alguien tan pequeño sea capaz de tener una visión tan gigantesca de la comedia y de todo lo que puede producirla.

Han sido muchas horas compartidas con él, en su casa, en la calle, en mi coche, en Garufa, tomando gintónics… proponiendo tonterías, ocurrencias, sketchs, canciones, secciones…. Hace años, muchos años, que conozco a Tappy (por aquel entonces él tenía melena y era gordo, gordísimo, y yo tenía pelo y estaba flaco, casi transparente) y en estos meses hemos discutido más veces de las que lo habíamos hecho desde que nos conocemos. Él es una persona impaciente y yo, por el contrario, soy como esa película de John Wayne (el «señor John Wayne» para Tappy y para mí): «El hombre tranquilo«.  Por suerte siempre ha prevalecido, por encima de todo, nuestra amistad, que es algo de lo que presumo (porque, cuando Tappy sea famoso, yo podré decir que lo conozco y que he estado de copas, comidas, cenas y compras con él).

Ahora solo queda esperar a la nueva temporada, ver cómo la planteamos para que tenga éxito y que la gente quiera venir a Garufa, el día que sea, al Comedy Station.

Eso sí, durante este verano ya tenemos otra cosa en la que pensar: Los Q-3, «la re-vuelta».

Garufa Comedy Station

LOGOgarufacomedystationHace como dos o tres años, a Tappy y a mí se nos pasó por la cabeza hacer algo parecido a lo que ocurría en la serie Studio 60, de la que ya he hablado aquí alguna vez.

Por una cosa o por otra nunca habíamos concretado nada, hasta este verano. De repente se nos dio la oportunidad y, junto a Mel, estuvimos pensando ideas, criterios, bromas, secciones… Cosas que podríamos hacer en Garufa, que es como nuestra segunda casa desde hace muchos años, y que fuesen divertidas. Y así nació Garufa Comedy Station a grandes rasgos.

…y lo estrenamos el pasado 1 de octubre, con nervios, ganas y mucha ilusión. Hubo errores, por supuesto, pero creo que la gente que allí estuvo se lo pasó bien que, en definitiva, es lo que queríamos. Ahora nos queda seguir andando. Ver adónde nos lleva esto; si lejos o a la próxima esquina del camino, justo aquí al lado. Por ahora tenemos muchas ganas de seguir recorriendo trechos y quemando etapas. Ideas hay para mucho tiempo.

…y contando

Como ya he recibido la felicitación de El Corte Inglés por mi cumpleaños, supongo que ya estoy, oficialmente, en los 40.

Sí, es una edad ya considerable, sobre todo cuando ni siquiera eres consciente de tenerlos y la mayoría de tus amigos tampoco se lo han planteado seriamente. Pero es real, tan real como que estás leyendo estas líneas ahora mismo.

¿Tengo depresión? Pues no. ¿Por qué? Supongo que mi vida no es la de esa gente que está contínuamente viajando, o viviendo cosas extraordinarias, o conociendo personajes importantísimos, pero es mía, y me encanta. ¿Por qué voy a deprimirme por cumplir años? Me deprimiría si no los cumpliese. ¿Que me hago mayor?…, bueno, eso es algo a lo que todos aspiramos en la adolescencia, y todas las épocas de la vida tienen su lado divertido, su lado de aprendizaje, su lado serio… Lo sé, ahora estoy escribiendo como una persona mayor, pero es que me da igual.

Me siguen gustando las mismas actrices, los mismos músicos, los mismos escritores, los mismos dibujos… Sigo disfrutando cuando mi madre hace patatas guisadas, o cuando las hago yo. Sigo sintiéndome bien cuando, a veces, tengo que ejercer de hermano mayor. Sigo sientiéndome agusto con mis amigos, los que yo he elegido y los que me han elegido a mí; de los que sigo aprendiendo cosas y a los que, espero, les quede algo bueno, aunque sea mínimo, de mi paso por sus vidas…

¿Qué quiero decir con todo esto? Pues que hoy es otro día más, simplemente. No me va a cambiar la vida el que el calendario haya dado otra vuelta sobre sí para volver a empezar de nuevo, porque el año que viene volverá a ocurrir lo mismo, y el día 11 de diciembre será exactamente igual al 12, y al 13…, y así sucesivamente. ¿Lo voy a celebrar? Claro. Siempre hay que celebrar la vida, y el cumplir años no es más que la corroboración de eso: de que la vida te ha aguantado un año más y eso siempre es bueno, y te lleva a la esperanza de volver a tener la posibilidad de rellenar otro nuevo año, hasta que (me gusta decirlo así) Dios quiera.

En fin, es lo que hay, así que, ¡a disfrutarlo!

Por cierto, mañana actúo en el Comedy Club. Ahí lo dejo.

Si la inspiración viene…

«…que te pille trabajando». Dicen que lo dijo Picasso y es cierto. Como la inspiración es una dama caprichosa nunca sabes cuándo te va a venir a visitar, así que, como decía el pintor malagueño, mejor estar haciendo cosas mientras que no llega.

¿A qué viene ésto? Bueno, los que me habéis estado aguantando antes del verano sabéis que he estado intentando hacer algo para alargar mi (me da hasta vergüenza llamarlo así) espectáculo de monólogos hasta un tiempo que me permitiese hacer bolos a mí solo; o sea, algo que me permita hacer dos pases que, fundamentalmente, resulten divertidos.

Ahora que se están acabando mis vacaciones, de repente, se me ha ocurrido cómo hacerlo, así que estoy dispuesto a trabajar en ello. Por suerte, y gracias al empeño de Ini, en Sevilla tenemos un Comedy Club donde poder probar los textos, y es lo que quiero hacer.

¿Y qué se me ha ocurrido? Bueno, no quiero revelarlo aún, pero sí que voy a necesitar la ayuda de las dos o tres amigas que puedan leer esto en mi Twitter, o en Facebook o aquí mismo. ¿Y qué necesito de vosotras, ¡oh admiradas, queridas y siempre hermosas musas de todos mis sueños! (con permiso de vuestros correspondientes novios)? Algo sencillo: necesito que, sin tener que pensarlo mucho, me digáis una canción romántica española. La primera que se os venga a la cabeza. Esa que siempre habéis pensado que está escrita para vosotras, esa que siempre estáis tarareando mientras os arregláis, esa que os hace sentir eso que llaman «mariposas en el estómago»… Esa canción.

Si todo sale bien, podréis decir que habéis sido partícipes y parte importante en esto. Si sale mal…, siempre podéis decir que la culpa es mía.

Siguiente actuación

Este jueves, día 10, vuelvo a Garufa junto al señor don Víctor Herrero (son palabras mayores, sí) y Juan Manuel Cabañas, que se estrena junto a nosotros. Aquí debajo pongo el cartel:

Aún no tengo claro qué quiero hacer, pero creo que voy a rescatar algunas cosillas que hace tiempo que no uso. Lo principal es pasarlo bien. Veremos qué sale.