2018

Breverismos

Sí, he usado un acrónimo que me he sacado de la manga para titular esta entrada porque pretendo usarlo más veces en el futuro. Y me gusta la mezcla entre aforismo y brevería, dos vocablos bastante literarios. Estos breverismos primeros, como no podría ser de otra forma, tendrán algo que ver con la Semana Santa.

  • He vuelto a correr. Después de bastantes meses. Lo sé, soy un cobarde; el frío y la lluvia, antes, no me importaban para hacer deporte. Ahora, con la edad (sí, es una forma eufemística para no decir la pereza), prefiero los días de sol. Y sí, las agujetas del día siguiente han sido de cine.

 

  •  ¿He dicho ya alguna vez que me encantó la película «El gran showman»? La banda sonora es potente, de las que animan. Solo un consejo: si lo flipas tanto como yo, no la uses para correr. Dan muchas ganas, con ella sonándote en los oídos, de esprintar continuamente. Si estás en forma es perfecto, pero si estás hecho polvo, igual que yo, no es nada adecuado.

This is the greatest show

 

  • Llevo dos semanas sin entrar en redes sociales, salvo Instagram. Mi ánimo y mi tiempo me lo han agradecido mucho. He retomado un libro infantil al que llevo casi un par de años dándole vueltas en la cabeza y que ahora avanza poco a poco, pero con paso firme. Por supuesto, mi musa personal, Verónica, también tiene mucho que ver en esto.
    También estoy leyendo más de lo que lo hacía. Está claro que no hay color, aunque ya lo sabía, pero soy idiota, sí.

 

Enganchados a las redes sociales

  • Lo de volver a las redes sociales es algo que he pensado bastante. ¿Cómo hacerlo? ¿Dejo de seguir a la gente que tiene opiniones contrarias a las mías? Me quedaría solo con un par de personas o tres. ¿Empiezo a seguir a más gente con mis mismas ideas? Tal vez sea excesivo y aburrido. ¿Lo mejor? Dejar de leerlo TODO. Dedicarles solo un rato al día y no entrar en debates. Mis opiniones las expresaré en mis propias redes. Nada de discusiones. Se acabó.

 

  • Hay algo que me hace darle muchas vueltas a la cabeza: ¿por qué la misma gente que se empeña en visibilizar y jactarse de con quién se acuestan, que siempre he pensado que es algo personal e íntimo y que no le debería importar a nadie, es la misma que se empecina en que yo tengo que vivir mi fe de forma privada y oculta? Si lo suyo es una forma de vida, lo mío también.Antonio Corradini y sus velos

 

  • Cualquier ateo, en el momento en que acepta una mínima expresión artística, indirectamente, está aceptando a Dios. Eso, o admitimos que los garabatos de la mona Chita son igual de artísticos que las esculturas en mármol de Antonio Corradini o las pinturas de Dalí.El arte de Chita

 

  • Una cosita: los «muñecos» que los critianos sacamos a la calle en Semana Santa representan exactamente lo mismo que ese trozo de papel satinado que llevas tú en la cartera con la cara de una señora mayor.

 

  • Otra cosita, mínima: para un cristiano, el día más importante de la Semana Santa, es el Domingo de Resurrección, no la Madrugá.

 

  • ¿Qué nos está pasando con el humor?El gran Quino delimitando los límites del humor¿Nos estamos sintiendo ofendidos por cosas que antes no nos ofendían o de las que, simplemente, pasábamos? ¿Hay gente que está escudándose en el humor para insultar, humillar o dar rienda suelta a sus odios y traumas? ¿Dónde trazamos la línea? ¿Estamos dando demasiado altavoz a gente con escasa capacidad artística y excesiva necesidad de protagonismo?

 

  • Es conveniente que no confundas mi tolerancia con mi transigencia. Que acepte tu opinión no significa que te dé la razón.

 

Estas son las cosas tal y como yo las veo. No tienes por qué compartirlas. Groucho Marx decía: «estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros». Por supuesto, era humor. Yo diría: «estos son mis principios. Si no te gustan, búscate los tuyos».

2014

Las dualidades de la vida

robinwilliamsHa muerto Robin Williams.

Hasta esa primera frase, he escrito y borrado cuatro veces esta entrada al completo. No soy capaz de expresar la sensación que me produjo anoche, justo antes de acostarme, el leer la noticia en internet. Por supuesto, lo primero que hice fue corroborarlo. Hay mucho descerebrado aburrido en la red.

Lo siguente fue tratar de digerirlo. No era posible. Podrá parecer exagerado, pero hubo unos instantes en los que nada parecía existir a mi alrededor salvo la pantalla del ordenador con la noticia delante de mis narices. Todo lo demás se había, simplemente, ido.

Fue la misma sensación, aunque reconozco que esta  un poco menos intensa, que cuando leí una mañana, al levantarme, que había muerto Miliky.

Exactamente la misma.

Pero la vida tiene estos juegos de luces y sombras. Estos claroscuros que nos ayudan a sobrellevarlo todo sabiendo que siempre habrá algún despertar

Cuando murió Miliky, cumplía años Mickey Mouse. El primero, mi ídolo (podría decir que casi el único) de infancia; el segundo, mi personaje favorito desde siempre.markknopfler

Hoy nos ha dejado Robin Williams, uno de mis actores favoritos, y cumple años Mark Knopfler, mi músico de cabecera. El único al que sigo de verdad. El que, desde que tengo uso de razón, le pone banda sonora a mi vida.

Esas son las dualidades de la vida.

Ojalá Robin Williams haya encontrado esa paz que seguramente buscaba y no conseguía encontrar. Nosotros seguiremos disfrutando de sus personajes, de sus monólogos, de sus vidas… Ese es el mejor homenaje que podemos rendirle.

En cuanto a Mark Knopfler, solo espero que siga escribiendo música por muchos años más. Yo la seguiré disfrutando.

 

2013

Encontrados en Nueva York

EncontradosenNYC1

Podría ser objetivo hablando del primer largometraje de Dani Zarandieta, pero, ¿por qué tengo que serlo? No creo que los críticos de cine lo sean cuando nos recomiendan una película u otra. En el fondo, de lo que nos hablan siempre, por supuesto apoyado en sus conocimientos sobre la materia, es de sus vísceras; de éso que les dice una película en sus cabezas, en sus corazones, en sus sentimientos, en sus perspectivas, en sus formas de ver la vida y la de quienes les rodean…

Por avatares de la vida tengo la suerte de ser amigo de dos de los artífices de esto, cada cual en su respectivo rol. ¿Influye en mi forma de ver, entonces, la película? Por supuesto. ¿Los críticos de cine viven en una burbuja de cristal sin amigos, conocidos, filias, fobias, etc.? Pues éso.

EncontradosenNYC1Yo no soy crítico de cine, ni tan siquiera soy lo que se considera un cinéfilo; sólo me dejo llevar por historias que me gustan o no. Y estoy seguro de que si Dani volviera a rodar esta película dentro de diez años sería muchísimo mejor. Y quiero dejar claro que uso a sabiendas el adverbio «muchísimo» porque ya me resulta muy bueno el primer acercamiento al largometraje de alguien que sabe perfectamente lo que quiere. Pero la experiencia es un grado que se obtiene con trabajo, y de eso Dani Zarandieta sabe de sobra.

EncontradosenNYC2La historia de Encontrados en NYC es sencilla; de esas historias que no requieren grandes explicaciones que alargan el metraje innecesaria y pesadamente. Todo transcurre relativamente rápido, pero con el alma del dicho «sin prisas, pero sin pausa». Estamos acostumbrados a oir el término road-movie para definir esas pelis que transcurren en carreteras, o en viajes de un lugar a otro. Siendo un poco osado, yo bautizaría esta como una walking-movie o…, si me apuráis, running-movie. Una historia que se desarrolla mientras los personajes deambulan de un lugar a otro, buscando a alguien… o a sí mismos.

Como Don Quijote y Sancho Panza, los personajes de Encontrados en NYC van cambiando  a lo largo de todas esas caminatas, esas carreras, esos paseos… Pasamos por un «- Who are you?  – Vete tú a saber…» que uno de los protagonistas responde a una desconocida,  a «…la ciudad tiene muchas cosas que enseñarte. Da igual si las quieres aprender o no…, y ésta tiene mucho que enseñarte», para terminar en un «Llevamos toda la puta vida intentando vivir aquí arriba esperando a que algo pase y yo, sinceramente, prefiero empezar a vivir aquí abajo». Esa es la declaración de intenciones de esta película: unos personajes perdidos que tratan de encontrarse saliendo de sí mismos, de su vida cotidiana y fácil, partiendo hacia un lugar desconocido que, pardójicamente, les ayuda a conocerse.Encontrados_en_NYC-258173797-large

Se nota mucho cariño del director por sus personajes, por sus historias, por sus vidas y sus problemas… porque cada uno lleva un trocito del propio Dani. Pero eso no impide que cada uno de ellos sea distinto al otro, que todos tengan sus personalidades perfectamente marcadas, sus defectos, sus virtudes…

Y se nota también el cariño del director por la ciudad de Nueva York. Esas imágenes en blanco y negro, casi fotográficas, de «la ciudad que nunca duerme» al principio de la película te retrotraen a otro lugar, lejos, hasta que el color nos devuelve a la realidad. Pero ya han quedado en la retina las imágenes anteriores, como en penumbras, como ensoñaciones que la memoria retiene. Y esas imágenes flotarán en el cerebro mientras llegamos a Nueva York de la mano de los protagonistas, ya en color, llena de realidad.

Eso es Encontrados en NYC: una historia que se bifurca en dos reaidades para volver a confluir en una sola. En definitiva, la vida misma.

2010

Skid row (Downtown)

Me gustan los musicales. No todos, pero sí muchos. Tengo debilidad por Gene Kelly. Una de mis películas favoritas, por supuesto, es Cantando bajo la lluvia, uno de los mejores musicales de todos los tiempos según los entendidos…, y para mí el mejor. Pero en el año 86 Frank Oz dirigió otra de las películas con las que suelo disfrutar como un enano: La pequeña tienda de los horrores, una comedia musical con Rick Moranis y Ellen Greene en los papeles protagonistas, aparte de un dentista sádico interpretado por Steve Martin y unas breves apariciones de James Bellushi, John Candy y Bill Murray.

El personaje de Ellen Greene es una mujer desgarbada, torpe, con una voz muy peculiar que me recuerda mucho a la protagonista de Cantando bajo la lluvia, Lina Lamond, por ejemplo. Pero, al contrario de esta última, Ellen, Audrey en la película, cuando canta, es capaz de ponerte los pelos de punta.

El vídeo que os dejo aquí debajo es de la primera canción de la película (sin contar la que abre con los títulos de crédito). Es una canción de presentación de los personajes y del entorno en el que se mueven. Un prodigio de la música y el cine. A mí me parece genial. En YOUTUBE hay alguna versión con subtítutlos; yo he elegido esta porque creo que se oye y se ve bastante mejor que las demás…

Y un aviso: no va a ser la última vez que hable aquí de esta película. Disfrutad del vídeo: «Singing, child«.

2010

Avatar

Pues sí, por fin fui a ver Avatar.

Personalmente me pareció una buena peli para pasar el rato. No se hace larga a pesar de las dos horas y mucho que dura, y está claro que eso del 3D le sienta muy bien. James Cameron se ha currado unos efectos visuales espectaculares, unos colores bastante vivos y unos paisajes exóticos sorprendentes.

Con respecto a otras cosas, está claro que no es un guión como para tirar cohetes. La historia es bastante sencillita, y la moralina, esa que ahora está tan de moda con lo del respeto a la Naturaleza y todo lo demás, bastante gratuíta.

No voy a decir que me haya defraudado, porque suelo ir al cine sin expectativas a pesar de lo que rodee a la película en sí y de la campaña mediática que se haga con ella. Está claro que el director de «Titanic» ha abierto la veda a los largometrajes en 3D con imagen real, pero a menos que el 3D no se quede en sólo éso, una excusa para tirar de efectos visuales y especiales, y cree historias de verdad, el que escribe ésto ahora mismo seguirá prefiriendo a Cary Grant y Katherine Hepburn en 2D para ver en pantalla grande.

Pero el cine también es entretenimiento, y Avatar lo es, en el mejor sentido de la palabra.

2010

And the winner is…

Los que me conocen saben que siento debilidad por Sandra Bullock desde hace muuuuchos años. ¿Por qué? No lo sé. Creo que es la típica mujer de la que podría enamorarme (lo sé, no la conozco, pero es lo bueno de estas cosas: como no la conozco puedo imaginar que es como yo quiero que sea).

Personalmente la veo una mujer divertida, asequible, inteligente, y con los pies en el suelo. Que yo recuerde nunca se le ha conocido un escándalo, tan normales por otro lado en muchas estrellas de Hollywood. A lo más, cuentan que se divertía en la universidad imitando a los profesores entre clase y clase.

No es un bellezón, está claro. No es Jessica Alba, ni la tan de moda Megan Fox. Sandy ya ha llegado a la cuarentena y ha dejado de ser una jovencita florero (si es que alguna vez lo fue). Es de esas mujeres que atraen más por su forma de ser que por su físico (aunque a mí también me parece guapa. Lo siento, tengo mis propios gustos).

Sus películas… bueno, no creo que pase a la Historia del Cine por sus películas, pero anoche le dieron un Oscar, y yo me alegro como me puedo alegrar por el éxito de un amigo, en serio. Me encantó el discurso de (le llaman ellos) «aceptación del Oscar«. Nombrando a todas las nominadas, bromeando con Meryl Streep, acordándose de su familia, de los compañeros… Comenzó diciendo que no sabía si le habían dado el premio porque lo merecía o por pesada.

¿Cuántas actrices hay con tanto sentido del humor (que no sean Whoopie Goldberg)? Es más. Esta misma semana también le concedieron el premio Razzie a la peor actriz del año por otra pelicula suya que ni siquiera he visto salvo fugazmente en cartelera. ¿Y qué hizo ella? Fue a recogerlo, cargada con un carrito de DVDs de la película para regalarla a los asistentes diciendo algo parecido a: «Traigo ésto para que podáis ver realmente la película. Si consideráis, después de haberla visto, que debo devolver el premio, el año que viene volveré aquí para hacerlo«.

Sandra Bullock. Una actriz con más personalidad de lo que muchos pueden creer y aceptar. Una actriz que hace películas para verlas y pasar simplemente un buen rato. Y ahora una actriz de Oscar. Me alegro.